11/4/15

El arreglo de Irán con las cinco potencias mundiales más Alemania, un triunfo parcial.

Sheij Abdul Karim Paz

Se ha llegado a un acuerdo marco y se ha establecido un plazo hasta finales de junio para detallar todas las particularidades del acuerdo para ser firmado y entrar en vigencia.
Desde un principio, el líder de la República Islámica de Irán, el AyatullahJamenei, dijo que si bien, basado en las enseñanzas del Islam, cree en los acuerdos y en la solución de las diferencias mediante un diálogo basado en la lógica, la justicia y el respeto, no creía que las potencias, especialmente Estados Unidos, fuese a cumplir con esos requisitosindispensables de un diálogo sincero. Pero, al mismo tiempo, el AyatullahJamenei, dijo que no se oponía a que el gobierno llevase a cabo la negociación cuidando la dignidad, lasoberanía y la futura independencia del país.
Durante todo el curso de la larga negociación -que aún no ha concluido-, el equipo negociador de Irán recibió la guía del líder y en el último discurso de AyatullahJamenei, en ocasión del nuevo año persa, el 21 de marzo del corriente año, enfatizó que el levantamiento de las sanciones debía ser parte del acuerdo y debían dejarse totalmente sin efecto a la firma del mismo. Por lo tanto, no podían, afirmó contundentemente,  ser resultado de la observancia del acuerdo, sino parte del acuerdo mismo. Si Estados Unidos quería un acuerdo, después de esta firme postura, ya no podía insistir con esa fórmula donde obliga a la otra parte a darlo todo y a cambio, solo actúa después de un largo plazo, o sea, obtiene concreto del otro por promesa propia,  o sea nada concreto.Así está acostumbrado a "negociar" el imperio.
Hay tres condiciones básicas que la República Islámica debía cuidar para un acuerdo justo. Es necesario aclarar que esas condiciones básicas tienen que ver con el desarrollo nuclear pacífico. Efectivamente, Irán siempre lo ha dejado en claro en su discurso - y según lo reconocen las inspecciones de Naciones Unidas, también en los hechos. Irán no cree en el uso de armas de destrucción masiva como instrumento  para deslindar problemas militares o políticos por su aberrante inhumanidad. El líder ha afirmado además, la prohibición de la sharía o ley islámica para la fabricación, uso y mantenimiento de dichas armas.
Las tres condiciones básicas son: Que Irán mantenga su derecho al desarrollo de su capacidad nuclear con fines pacíficos de acuerdo a la ley internacional.  En segundo lugar, que Irán pueda incrementar la capacidad de progreso en este campo y no detener sus investigaciones. En tercer lugar, que las sanciones injustas que le fueron impuestas por las potencias con la presión de Estados Unidos a la cabeza sean levantadas inmediatamente en el momento de llegar a un acuerdo, no después…
Este último punto, es sobre el cual, ambos equipos negociadores, han dado distintas versiones luego de lo acordado en Suiza. Hasta el momento siguen esas divergencias. Kerry dijo que las sanciones serán levantadas en forma gradual y el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Zarifi, dijo que lo acordado es que todas las sanciones impuestas por el tema nuclear serán levantadas a la firma del acuerdo.
En primer lugar, decimos que es un triunfo para la República Islámica porque ella es unmodelo alternativo basado en el Islam que está demostrando que funciona al más alto nivel de exigencia mundial.
Si recordamos, a principios del triunfo de la Revolución Islámica, y nos valemos de la prensa occidental en aquellos días, en el año 1979, veremos que allí se decía que un religioso (por el Imam Jomeini), pretendía gobernar en pleno siglo XX y que semejante osadía y despropósito no podía sino crear un caos terminal para Irán. La religión no debía meterse en los asuntos de gobierno y los religiosos debían volver a su lugar, a los templos, lejos de los centros del poder. "El poder corrompe" se decía y se dice en Occidente. Para la cultura secular predominante , ni una religión, cualquiera sea, ni los religiosos podían estar a la altura de las complejidades que las cuestiones sociales, científicas, económicas y mundiales en la época posmoderna. Para los analistas occidentales de entonces, la propuesta islámica de gobierno era inviable y no tardaría en caer estrepitosamente.
Treinta y seis años más tarde vemos que, la Revolución Islámica, no solo no desapareció, sino que fue capaz de sobrevivir a todas las intrigas posibles de las potencias mundiales y regionales para destruirla y más aún, se ha erguido en una indiscutible potencia regional y en un actor de peso en la escena internacional. La baja provocada y estrepitosa del precio del petróleo es una muestra de las medidas excepcionales y extremas que son capaces de poner en práctica las potencias y sus aliados para dañar a Irán.
La República Islámica de Irán cuenta con el apoyo de su pueblo y es un sistema basado en los valores proféticos, morales y espirituales que rigen también en la política. Al contrario del sistema imperante en la civilización occidental que está basado en una visión secular y materialista del mundo, la República Islámica reivindica valores proféticos y espirituales. En ese marco propone un desarme universal de las armas de destrucción masiva, no solo no las desarrolla a pesar de que los demás lo hacen, sino que aboga por un desmantelamiento total a nivel mundial.
La República Islámica ha desarrollado relaciones con los pueblos oprimidos y ha soportado estoicamente todas las presiones que ello le ocasiona. El ejemplo más patente, es su solidaridad con el oprimido pueblo de Palestina. Muchas veces rechazó el pedido de Estados Unidos para que abandone su apoyo al pueblo palestino y su justa lucha de liberación a cambio de que sea elegida como un nuevo aliado regional y se levanten todas las sanciones pesadas que sufre de parte de las potencias occidentales.
La República Islámica ha demostrado que el Islam, así como lo hiciera en el pasado, no sólo tiene un proyecto de gobierno viable, que introduce valores éticos y espirituales en la sociedad, sino que lejos de oponerse al desarrollo científico lo promueve y facilita. Es nada menos que sobre el desarrollo de la alta tecnología de punta en lo nuclear que las autoridades iraníes se sientan a dialogar con las potencias más desarrolladas en lo tecnológico del planeta. Hay muchos otros campos de la ciencia en que Irán se ha desarrollado muchísimo. Todo este desarrollo científico, es bueno recordarlo, se ha logrado en el marco de una guerra impuesta por ocho años (la del Irak de Saddam) y un férreo boicot que habría puesto de rodillas a más de un país en el mundo de acuerdo a lo expresado por las potencias que lo han puesto en práctica.
Hoy en día, es reconocido a nivel internacional que la República Islámica es objeto de enemistad por parte de los grupos terroristas de Al Qaida y sus ramificaciones en Irak (ISIS), Siria (AN Nusra), Nigeria (BokoHaram), y tantos otros que día a día brotan como hongos en todas partes. Por lo tanto, si bien los cristianos también son víctimas de este fenómeno terrorista ajeno a las enseñanzas genuinas del Islam, lo cierto es que no son los cristianos las víctimas primarias y únicas de este engendro terrorista, sino en primer lugar y en número muchísimo más considerable  de víctimas, lo son los mismos musulmanes.  A veces vemos al Papa pedir una reacción al mundo musulmán como si los musulmanes fueran responsables y no las más trágicas víctimas de este engendro. Nos gustaría que el Papa se dirija a esos gobiernos "cristianos" o "judíos" que crean, apoyan y arman a esos grupos.
El terrorismo es un instrumento político siniestro creado por gobiernos sin escrúpulos que se dicen cristianos o demócratas, judíos o musulmanes pero están lejos de presentar los rasgos más elementales de humanidad.
La República Islámica, no se queda en meras condenas de palabra frente a este fenómeno. Lo enfrenta con éxito en Irak y en Siria y se ha ganado un justo reconocimiento mundial por ello.
Ahora bien, con respecto al acuerdo nuclear cuyo marco general fue aprobado en la mesa de negociaciones en Lausana, Suiza, podemos decir que en principio es un gran logro de la República Islámica de Irán y un logro para la paz mundial. Si bien es prematuro decir que nada obstaculizará al acuerdo cuyos detalles aún restan plasmarse en un escrito final. Las versiones del mismo han sido disímiles entre los responsables de la diplomacia del grupo representante de las potencias hegemónicas, especialmente Kerry y la diplomacia iraní. Sobre todo en lo que tiene que ver con las exigencias de Estados Unidos y el levantamiento de todas las sanciones que han sido ejecutadas contra Irán por el tema nuclear a la misma firma final del acuerdo. Kerry volvió a hablar de fases en el levantamiento de sanciones, algo que fue desmentido por el canciller iraní, Zarif, y fue señalado, como dijimos, como algo inaceptable por parte del líder máximo de la República Islámica de Irán, el AyatullahJamenei.
Los argentinos tenemos un precedente en esto de arreglar las cosas con la República Islámica mediante el diálogo y el respeto mutuo. Lamentablemente vimos cómo los opositores alineados con las posturas extremas de sionistas y republicanos norteamericanos, han obstaculizado el Memorándum de entendimiento entre la Argentina e Irán, para avanzar en la investigación del atentado a la AMIA.
Por el mismo motivo no hay que cantar victoria aún, pero sea cual fuera el resultado final, podemos decir que ya la República Islámica se ha anotado un rotundo triunfo.  Como dice el SeiedNasrullah, basta para comprender cuán importante es el triunfo de Irán con ver la furia de las autoridades del régimen sionista y la monarquía saudí.
Irán demuestra una vez más su gran capacidad negociadora y diplomática. Demuestra también la unidad de su gobierno, su líder máximo y su pueblo para hacer valer sus justos derechos y no someterse a la fuerza de sus oponentes que no son proclives a aceptar el diálogo para atender a las demandas o derechos de los más débiles.
En este sentido, el ejemplo de Inglaterra es elocuente para los argentinos.  El viejo imperio ingles rechaza categóricamente sentarse a dialogar por la soberanía de las Malvinas y nadie en el mundo, ni en las Naciones Unidas la obliga a hacerlo. El imperio no regala nada y si se sientan todos a la mesa a dialogar y negociar con Irán es porque no les queda otra.
La República Islámica de Irán ha estado sola sentada frente a todas las potencias que le han puesto sanciones muy difíciles y pesadas, pero no ha entregado su derecho soberano a desarrollar una tecnología que pocos tienen en el mundo e Irán la consiguió sin ayuda, al contrario, bajo bloqueo.
Por todo ello, decimos que es un triunfo pero parcial y no hay que cantar victoria. Los sionistas y los republicanos y todos sus agentes en la prensa y en el poder desparramado por el mundo, sea en las finanzas o en la política, han sufrido importantes derrotas, pero no están vencidos aún y son capaces de cualquier cosa…

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